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Sociedad

6 de junio Día del Maestro boliviano

Durante el gobierno del Presidente Bautista Saavedra, bajo Decreto Supremo, es declarado en mayo de 1924, cada 6 de junio como el día del Maestro boliviano como un sentido homenaje a ese ser que imparte nuevos conocimientos en diferentes centros educativos.

Como figura histórica en Bolivia tenemos a Modesto Omiste que aportó enormemente a la educación de nuestro país. Considerado por muchos escritores como «El Sarmiento boliviano». Creó las escuelas «1º de Abril» (niños) y «Juana Azurduy de Padilla» (niñas) en el año 1883. Fue gestor de las Asambleas del Maestro donde impartió en conferencias modernos métodos pedagógicos para su tiempo. Se consagró a la libertad de enseñanza en todos sus grados e influyó en la Ley de Libertad de Enseñanza que se aprobó un 22 de noviembre de 1872.

Otros personajes influyentes para la educación boliviana fueron: Franz Tamayo quien explicó la urgencia de una pedagogía basada en nuestra realidad étnica antes que en modelos extranjeros en su obra: Creación de una Pedagogía Nacional. Por su parte, Avelino Siñani y Elizardo Pérez marcaron hito con la escuela productiva de Warisata. Se puede citar a más personajes que dieron a Bolivia un impulso importante en la educación pero son más importantes aquéllos maestros que, anónimamente y desde las aulas, luchan día a día por sembrar en las jóvenes mentes «la alegría de aprender» que ya Jaime Escalante hace más de 40 años enunció: La libertad y alegría de aprender es el máximo reto que todo buen maestro toma en sus manos antes de entrar al aula.

Para muchos la o el maestro no produce nada; que pena haberse olvidado de que gracias a una o un maestro es que son lo que son. A veces, los que juzgan la labor magisterial no saben la realidad que pasan las y los maestros para llegar a sus Unidades Educativas que son su fuente de trabajo; enterarse que recorren 3, 4, 5, y más horas a pie para llegar al lugar donde deben impartir la enseñanza a niñas/os y a esa juventud que hoy acentúa su rebeldía para aprender. La mayor parte de los trabajadores de la Educación boliviana ofrecen su vida envejeciéndose en el área rural sea esta cerca o lejana a las ciudades capitales lejos de sus familias que son la razón del sacrificio que realizan. Otro aspecto a considerar es los viajes que tienen que asumir cada semana precisamente por lo mencionado respecto a sus familias, poniendo en riesgo sus vidas para cumplir con la delicada tarea que el Estado les encomienda.

El magisterio el menos remunerado económicamente, pero con la gran responsabilidad de cambiar la esencia de la educación que se quiere responda a políticas partidarias que hasta ahora no se definen que es lo que realmente quieren para los bolivianos, imponiendo en la práctica nuevos modelos educativos que en el fondo solo expresan un cambio de palabras por sinónimos que al final del camino hacen llegar a lo mismo; lo se debe hacer es fortalecer lo que existe, lo que vivimos y lo que palpamos en el diario vivir para alcanzar un verdadero desarrollo como sociedad y Estado. Recordarles que toda sociedad progresista puso como pilares fundamentales y esenciales a la Educación y Salud para ser lo que son “potencia” cultural, política, económica y social, pero partiendo de su historia.

Entonces, de corazón a todas/os los maestros de mi querida Bolivia, adelante, que la lucha continúa inclaudicable, pese a todo: ¡Feliz día del maestro! ¡Viva el 6 de junio! ¡Salud y éxito!

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