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Bolivianos en Argentina

Familia boliviana pide justicia por el asesinato de su hijo en Ezpeleta

Marco Ignacio Mendoza Arnes asesinato
Marcos Ignacio Mendoza Arnez con su madrina. El joven tenía 18 años y lo asesinaron de tres balazos en un robo.
Ezpeleta Buenos Aires 12:40

 

 

Defendió a su familia de una entradera y enfrentó a los ladrones: tenía 18 años y le pegaron un balazo

 

Ocurrió en Quilmes. Marcos Ignacio Mendoza Arnez trató de evitar que al menos tres ladrones se metieran en la casa cuando llegaban sus padres.

Marcos Ignacio Mendoza tenía 18 años, iba a la escuela, trabajaba de albañil y en el locutorio de sus padres, y tenía en mente varios proyectos. Tres ladrones se llevaron eso para siempre y dejaron a una familia destrozada.

El drama ocurrió en Ezpeleta, partido de Quilmes, en el sur del Conurbano bonaerense. Allí Marcos y su familia fueron víctimas de un intento de entradera por parte de al menos tres asaltantes que sorprendieron a su papá, Marco Mendoza (47), cuando estaba entrando el auto en el garaje de la vivienda ubicada en la calle Cuba, entre Carpintero y 469 bis.

El hombre había llegado junto a su esposa, Marisabel Arnez Lazo (42), y una hija de 12 años después de terminar de trabajar en su locutorio del centro de Ezpeleta. En la casa estaban Marcos y otros dos hermanos, uno de 14 y otro de 24, Albert, que también atienden el local pero en otros horarios.

Cuando el adolescente vio que sus padres habían llegado, salió a ayudarlos a guardar el auto. Marisabel estaba al volante y entró el vehículo, mientras que su marido estaba encargado de abrir y cerrar el portón.

El chico vio a través del parabrisas que un ladrón armado apuntaba a su padre cuando todavía no había alcanzado a cerrar. Entonces el adolescente entró al living donde estaba su Marcos y le avisó: «¡Nos quieren entrar a robar!».

Adentro estaba su hermana de 12. Entonces Marcos atinó a cerrar la puerta que comunica el garaje con el living, para evitar que los asaltantes pasaran y se quedó del lado de adentro de la casa.

Albert también se enfrentó a los delincuentes y comenzó a forcejear con uno de ellos para evitar que se metieran. El ladrón alcanzó a empujar la puerta con el pie y Marcos vio que apuntaban a su hermano.

Entonces salió a defenderlo y entre los dos empezaron a hacer retroceder al ladrón. Pero antes de escapar, el delincuente disparó contra los dos hermanos.

Marcos Ignacio Mendoza Arnez tenía 18 años.

Al menos uno de los tiros hirió a Marcos en el pecho. Los investigadores estaban a la espera de la autopsia para determinar la cantidad de disparos que recibió la víctima, ya que había distintas versiones.

Los tres ladrones huyeron corriendo del lugar. La familia llamó a la Policía y Marco cargó a su hijo en el auto y lo llevó al Centro Médico San Martín, donde falleció.

El caso quedó a cargo de la comisaría 6° de Ezpeleta y el fiscal Leonardo Sarra, de la Fiscalía N° 2 de Quilmes. Los investigadores revisaban las cámaras de seguridad de la zona para buscar a los sospechosos. Hasta la tarde de este sábado no había detenidos.

Marcos había cumplido 18 años en septiembre y su familia le había organizado un festejo muy emotivo.

Iba a la Escuela de Educación Secundaria N° 5 de Quilmes y, después de haber faltado un año a clases por la cuarentena obligatoria, esperaba regresar para cursar el último año.

También trabajaba de albañil con su papá y atendía en el locutorio de la familia, ubicado en la estación de Ezpeleta. Tenía proyectado finalizar el secundario, dejar la albañilería y dedicarse de lleno al locutorio y ampliarlo a Pago Fácil y ciber.

«Era un pibe muy laburador. Trabajaba de lunes a lunes. A las 7 se levantaba para comprar el pan, salía a las 8 y volvía a las 21″, lo recordó uno de sus hermanos.

«Tenía un montón de proyectos, quería comprarse un auto, viajar, remodelar el locutorio y comprarse un terreno», agregó.

Fuente: Clarín

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