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Italia prohíbe el desembarco de un crucero con 7.000 personas a bordo por el coronavirus

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(Infodiez-30/01/20)

Las autoridades en Italia han impedido el desembarque de buque crucero con unas 7.000 personas a bordo, incluyendo la tripulación, por temores de que una pareja de pasajeros chinos estén contagiados con el coronavirus, que surgió en China hace unas semanas.

Tres doctores y una enfermera abordaron el barco Costa Smeralda, en el puerto de Civitavecchia, una ciudad costera al noroeste de Roma, para atender a una mujer de Macao que manifiesta fiebre.

Ella y su esposo -que no presenta síntomas- han sido aislados del resto de las personas a bordo y se les han tomado muestras para un análisis

El hecho ocurre tras el anuncio que el brote se ha extendido por todas las regiones de China continental.

Las autoridades de salud china también afirmaron que hay 7.711 casos confirmados de infección, hasta el 29 de enero. El número de muertes ascendió a 170.

Las infecciones también se han propagado en hasta 15 países más.

«Confinamiento solitario»

La línea de cruceros Costa Crociere, que pertenece a la empresa de trasatlánticos Carnival, confirmó que una mujer de 54 años de Macao fue «colocada en confinamiento solitario en el hospital de a bordo anoche con su compañero de viaje».

Otros 750 pasajeros más a bordo son de China, pero todos parecen estar en buen estado de salud, según los informes.

El Costa Smeralda había zarpado de Palma de Mallorca en un viaje de una semana por el Mediterráneo. También hizo paradas en Barcelona y Marsella, según el itinerario.

La pareja en cuestión, embarcó en el puerto de Savona, en Génova, después de llegar en avión a Milán el pasado 25 de enero.

Las pruebas han sido llevadas al hospital Spallanzani, donde se están ya analizando, y los resultados definitivos se esperan en las próximas horas, cuando se permitirá bajar a los pasajeros.

El primer ministro de Italia, Giuseppe Conte, expresó que el gobierno «no está preocupado, sino alerta y cauteloso».

Según la agencia EFE, que entrevistó a uno de los pasajeros, dentro de la embarcación se vive una situación de «total normalidad» y los turistas esperan y charlan entre ellos en el recibidor y en los pasillos. /BBC

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