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Economia

La paralización de la Planta de Amoniaco y Urea generó un daño económico de $us 291,19 MM

Cochabamba, 27 de marzo de 2021

Hasta el momento, las pérdidas ocasionadas al Estado por la paralización de operaciones de la Planta de Amoniaco y Urea se cuantifican en $us 291,19 millones relacionadas con lucro cesante, costos de la paralización, reparación por daño a equipos, falta de un adecuado mantenimiento y de una inadecuada hibernación, enumeró el presidente de YPFB, Wilson Zelaya, durante una visita de diagnóstico que realizó ayer 26 de marzo a la Planta de Amoniaco y Urea (PAU).

“El 73% del personal de la planta fue retirado. Ahora tratamos de recuperar gran parte de ese personal para poder empezar las actividades de preoperación el próximo mes”, indicó el Presidente de YPFB.

En la verificación del complejo industrial también participaron autoridades nacionales, departamentales y municipales al igual que diputados, senadores y organizaciones sociales. Las últimas son integrantes del Pacto de Unidad, que en su plan de fiscalización visitan la planta para ver cuál es el estado de la misma.

Sin embargo, pese a la mala administración durante el 2020 hay esperanza gracias a las gestiones y esfuerzo que se realizan. El presidente Zelaya manifestó que “se estima que las operaciones de esta planta van a estar en caliente a inicios del mes de junio. En esta temporada llegarán los especialistas que van a acompañar el trabajo de arranque de la planta. Son especialistas que vienen desde Estados Unidos, Japón, India y Perú. Ya tenemos también otros técnicos provenientes del exterior que están trabajando en la planta junto con personal boliviano”.

Daños a los equipos

Uno de los equipos más afectados es el sistema servomotor del actuador de la turbina. “Ese equipo ya está encomendado a una empresa subsidiaria para que pueda llevarlo a los Estados Unidos y, a través de un licenciante, hacer la reparación. Asimismo, ya se ha colocado la orden de compra del equipo para que pueda venir en su condición de fábrica”.
Otros equipos importantes que sufrieron daños son el generador de nitrógeno y el turboexpander. “Se han encomendado también a otra empresa para que el licenciante de ese equipo pueda repararlo en Japón. Esperamos tenerlo de vuelta en aproximadamente 50 días para que se pueda poner en marcha”.

Este equipo es muy importante para la preservación de la planta. “Tenemos catalizadores que deben funcionar con ese nitrógeno para su conservación. Cuando resultó averiado, estábamos gastando casi 10 mil dólares por día en nitrógeno hasta que pudimos traer un equipo alquilado, que ha sido importado temporalmente desde Perú, y está instalado en la planta de manera transitoria. Nos está costando alrededor de $us 750 a 1.000 día; ése es el costo de producir el nitrógeno aquí en la planta”.

Zelaya informó que también hay daños en los calderos. “Están en proceso de revisión y seguramente hasta mediados de abril, que es cuando esperamos que los técnicos de la India que son los operativos que van a llegar, nos puedan terminar de hacer el diagnóstico a fondo incluyendo los licenciantes de KBR y Toyo”.

Sobre las perspectivas comerciales de la PAU, una vez puesta en funcionamiento se está iniciando los contactos para recuperar los mercados de Brasil, Perú, Paraguay, Uruguay y Argentina. “Solamente la reparación está costando aproximadamente $us 53 millones, en la parte de flujo cesante desde la parada hasta el mes de marzo, estimamos cerca de $us 21 millones de solamente por no comercializar en el mercado interno y alrededor de $us 80 millones acumulados por no haber procesado las ventas a contratos que ya teníamos en el exterior”.

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