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Sociedad

San Matías, el pueblo cruceño sin ley y olvidado por el Estado

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En el olvido. Sin carreteras, sin acceso a la salud y en un completo estado de  violencia y abandono se encuentra la población de San Matías, una de las regiones cruceñas y fronteriza con Brasil que en los últimos meses registró al menos seis asesinatos por ajuste  de cuentas.
Tras la reciente muerte de la inspectora de Migración, Patricia Román, a manos de un sicario brasileño, y con los otros cinco antecedentes violentos, el ministro de Gobierno, Carlos Romero, reveló que en esa población de 15.000 habitantes había sólo cinco policías y que es una zona roja del narcotráfico.
Pero la situación extrema de esta población cruceña no se limita sólo a la violencia. La población de San Matías no cuenta con médicos especialistas y el hospital está en malas condiciones. Además, está aislada por falta de caminos que lleguen a Santa Cruz.


«Desde hace años estamos pidiendo al Gobierno que pueda construir la carretera San Ignacio- San Matías, pero no nos hace caso. Hemos pedido una audiencia con el presidente Evo Morales, estamos a la espera de una respuesta”, dijo el asambleísta de San Matías  Alcides Villagómez, en un contacto telefónico.
Actualmente, la gente ganadera y comerciante tarda en llegar a la ciudad de Santa Cruz entre 12 y 18 horas. «Es más fácil y barato ingresar a Brasil, se tarda una hora”, informó el legislador.
Tras el último asesinato, el diputado opositor Tomás Monasterio había pedido a Morales que militarice la zona. Un día después se determinó que efectivos patrullen San Matías.
«El Gobierno ha reconocido la pérdida de territorialidad en manos del narcotráfico. Es una acertada medida para paliar este fenómeno, pero debe verse este tema con más amplitud”, dijo el asambleísta nacional.
La situación violenta de San Matías no es de ahora. El director departamental de Seguridad Ciudadana de la Gobernación cruceña, Enri   que Brun, reveló que hace aproximadamente 10 años el narcotráfico se instaló en la población.
«La situación se agravó por el contrabando de vehículos, por la trata y tráfico de personas porque es  una región fronteriza. Es una zona que ha sido olvidada por el Ministerio de Gobierno”, afirmó la autoridad cruceña.
El comandante de la Policía de Santa Cruz, Sabino Guzmán, coincidió con Brun. Aseveró a los medios locales que San Matías es una población donde el narcotráfico ingresó con fuerza, producto del cual se registran crímenes por ajuste de cuentas.
Sin embargo, el asambleísta de la población no está de acuerdo con esas calificaciones. «Quiero dejar en claro que el narcotráfico no es la característica de San Matías, porque esta población es de gente trabajadora y honesta. Los hechos que se han registrado son aislados, realizados por extranjeros, porque estamos en una zona fronteriza”, dijo Villagómez.


Otro tema de preocupación es la salud. San Matías cuenta con un hospital de segundo nivel, pero la realidad es que no tiene especialistas, por lo que la gente tiene que cruzar la frontera para obtener un buen servicio.
«El hospital se está cayendo a pedazos y no tenemos médicos especialistas para que atienden un parto o una cirugía. Llegar hasta Santa Cruz nos demanda 12 y hasta 18 horas por un camino terrible. Los pobladores prefieren cruzar la frontera y llegar hasta Brasil en una hora por carretera asfaltada y tener una atención de primer nivel”, denunció Villagómez.
El camino improvisado es de ripio y cada vez que llueve se vuelve intransitable. «La gente no quiere producir, sin carretera no podemos sacar nuestra producción y la vida se hace más difícil. San Matías es una población tan sufrida y tan abandonada por el Gobierno”, aseguró.
El diputado Monasterio  pidió que el patrullaje de efectivos policiales y militares no sea un paliativo más. «Necesitamos políticas más globales, como la redistribución correcta de uniformados y que el Gobierno pueda tomar medidas serias para luchar contra el narcotráfico”.
Brun pidió que las autoridades trabajen más para reforzar la frontera e impedir el ingreso de droga y de delincuentes.

Policías y militares patrullan la zona
Desde el martes, un contingente de 250 militares y una veintena de policías patrullan las calles de la población de San Matías, acechada hace dos meses por crímenes a balazos.
«La población está un poco más tranquila, los militares ya están rondando las calles y llegaron 30 efectivos de Umopar (Unidad Móvil de Patrullaje Rural) para ayudar a los policías que están en San Matías”, informó el asambleísta de San Matías  Alcides Villagómez.
Después de los seis asesinatos ocurridos en dos meses y ante el pedido de los pobladores, el ministro de Gobierno, Carlos Romero, decidió triplicar el número de policías, que hasta el lunes era sólo cinco.
Asimismo, el presidente Evo Morales ordenó la militarización de San Matías ante la ola de violencia y para que se refuerce la labor de la Policía Boliviana.
Villagómez dijo que la gente se siente protegida al ver uniformados en las calles. «Se siente más tranquilidad de la población, nosotros como autoridades también estamos tranquilos, pero les pedimos (a los efectivos) que hagan su trabajo en el marco del respeto de los derechos de todos los pobladores”.

Página Siete.

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