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Defensoría afirma que empresa china vulnera derechos de bolivianos

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Defensoría afirma que empresa china vulnera derechos de bolivianos

  • El defensor del Pueblo, David Tezanos. | Foto archivo | Wilson Aguilar

La Defensoría del Pueblo confirmó que la empresa china Railway Construcction Corporation Limited vulnera los derechos de los trabajadores bolivianos y establece criterios de desigualdad en el campamento provisional de Tumichucua y Central Triángulo.

La empresa Railway Construcction Corporation Limited tiene un trato desigual entre los trabajadores chinos y bolivianos, esta es una de las conclusiones del informe de la Defensoría del Pueblo que realizó un trabajo de verificación en el campamento provisional de Tumichucua y Central Triángulo en el tramo carretero Riberalta-Guayaramerín.

El reporte además establece varias vulneraciones a los derechos laborales de los ciudadanos bolivianos, porque no cuentan con servicios de salud, no tienen contratos de trabajo y la alimentación, las cocinas y comedores son diferenciados para bolivianos y chinos.

El senador Yerko Núñez desde el año pasado ha denunciado los casos de atropello que sufren los ciudadanos bolivianos por parte de empresas chinas que tienen contratos con el Estado en diferentes rubros. «Las empresas chinas están vulnerando los derechos de los ciudadanos. Existen una desigualdad y discriminación hacia los trabajadores bolivianos. No entendemos cómo el Gobierno no hace respetar las leyes nacionales», protestó el legislador al hacer conocer el informe defensorial.

La Defensoría del Pueblo le recuerda al Ministerio de Trabajo que es su deber legal hacer cumplir las normas laborales, sociales del país. Y le recomienda exigir a la empresa china que cumpla con sus obligaciones y que realice permanentes verificaciones para que no se incurran en las mismas faltas.

Para los trabajadores bolivianos, los comedores son abiertos, no tienen puertas, por lo que no existe ninguna protección al polvo de la carretera; las sillas y mesas son rústicas. «Condiciones que no responden a una estructura adecuada y apropiada para la ingesta de alimentos, convirtiéndose en un riesgo que atenta contras la salud de los trabajadores», señala el reporte.

«Esta situación se agrava, toda vez que la empresa no adoptó medidas efectivas para mejorar dichas condiciones; más al contrario, ésta ha generado situaciones de desigualdad entre trabajadores bolivianos y chinos», porque según se verificó las condiciones laborales son más cómodas para los extranjeros. Los ambientes del comedor están aislados del polvo, tienen buena ventilación, apropiada estructura, además de contar con muebles adecuados como sillas y mesas metálicas y en buenas condiciones higiénicas.

La Defensoría verificó que la compañía china no dota de asistencia médica a los trabajadores, en los campamentos tampoco hay primeros auxilios en caso de accidentes. Los obreros no cuentan con Seguro Social Obligatorio.

Respecto a la protección del personal, solo los trabajadores antiguos recibieron ropa de trabajo, pero no el personal nuevo. Advirtió que la empresa no provee de gafas de protección, ponchillos ni botas de goma pese a que estos implementos son necesarios por las condiciones de trabajo.

Tampoco asume los costos de transporte de los trabajadores hasta los campamentos. «No asumió la obligación de sufragar los gastos de viaje», dice el informe y que solo adquirió un compromiso pero no una acción concreta para cumplir con esta responsabilidad.

Por otra parte la mayoría de los trabajadores no tienen contratos de trabajo escritos en ninguno de los dos campamentos. También pudo confirmar que los obreros bolivianos tienen una jornada de 10 horas de trabajo, que empieza a las 7.00 a 12.00 y de 13.00 a 18.00. «La empresa al haber dispuesto horarios de 10 horas diarias y 60 horas semanales, ha excedido evidentemente la jornada laboral del trabajador boliviano«, dice el informe.

Pese a esta situación la compañía no reconoce horas extras y a pesar que la normativa boliviana prevé ocho horas de trabajo al día.

Al senador Núñez le pareció irónico que el Gobierno proteste contra el imperialismo norteamericano, pero no diga nada sobre el «imperio chino», «pedimos que las autoridades no socapen a estas empresas en el incumplimiento de las normas nacionales», dijo.

ANF

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